
Eduardo Vasco
Lo que ya ha salido a la luz deja escaso margen de duda sobre el papel de Epstein en la política exterior del Estado de Israel - un Estado mafioso, delictivo y fraudulento.
Escríbenos: infostrategic-culture.su
La divulgación, por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos, de más de 3 millones de páginas de documentos a finales de enero de 2026, en virtud de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein firmada por Trump en 2025, reavivó el escrutinio global sobre la extensa red del fallecido financista.
Este conjunto incluye correos electrónicos, registros financieros y memorandos del FBI que ponen de relieve vínculos anteriormente poco difundidos con Israel, sus principales autoridades gubernamentales y círculos de inteligencia. Aún podría haber mucho más por descubrir, ya que solo alrededor del 2% del total de los datos investigativos ha sido divulgado.
Los documentos evidencian los lazos estrechos de Epstein con el régimen sionista. Promovió emprendimientos israelíes en el extranjero, facilitó contactos de alto nivel entre gobiernos y grandes corporaciones extranjeras y las máximas autoridades israelíes, actuó en coordinación con los servicios de inteligencia de Israel y financió el lobby sionista internacional.
Documentos y correos electrónicos revelados muestran que el ex primer ministro y ex ministro de Defensa Ehud Barak mantuvo contacto regular con Epstein durante más de una década, incluso después de la condena de Epstein en 2008 por solicitar prostitución de una menor.
Los intereses empresariales de Barak, especialmente en los sectores de seguridad y tecnología, prosperaron con el respaldo de Epstein. La relación entre ambos era cercana, con intercambios casi diarios de correos y llamadas telefónicas. Epstein escribió a Barak en un mensaje franco: "hay muy pocas personas con las que disfruto pasar tiempo; tú eres excepcional". Barak respondió: "Gracias. Lo mismo."
Registros públicos e informes de investigación indican además que Barak visitó residencias de Epstein decenas de veces entre 2013 y 2017, incluida su casa en Nueva York, un apartamento en Manhattan, su mansión en las Islas Vírgenes y vuelos en jets privados.
El portal Drop Site News reveló que el gobierno de Israel, a través de sus diplomáticos acreditados en Estados Unidos y ante la ONU, fue responsable del sistema de vigilancia para Epstein en su apartamento de Manhattan durante dos años a partir de 2016, el cual era frecuentado activamente por Barak.
"Pueden neutralizar el sistema a distancia, antes de que necesites que alguien entre en el apartamento. Lo único que hay que hacer es llamar a Rafi en el consulado e informarle quién y cuándo está entrando", escribió en enero de 2016 la esposa de Barak, Nili Priell, a una asistente de Epstein.
La correspondencia también indicaba que el trabajo realizado por el gobierno israelí requería la aprobación personal de Epstein. "¡Jeffrey dice que no le importan los agujeros en las paredes y que está todo bien!", respondió la asistente.
El asesor de Barak, Yoni Koren, fue otro huésped habitual del apartamento de Epstein en Manhattan. El ex oficial de inteligencia militar se alojó allí en varias ocasiones -incluso en 2013, cuando todavía se desempeñaba activamente como jefe de gabinete del Ministerio de Defensa sionista, durante el período en que Barak era ministro bajo el gobierno de Benjamin Netanyahu.
Sin embargo, la comunidad de inteligencia de Estados Unidos no considera que las relaciones de Epstein con los servicios secretos israelíes se limiten a eso. Más allá de los vínculos con diversas compañías vinculadas a miembros de la inteligencia, como FST o Carbyne, el pedófilo también habría prestado personalmente servicios de espionaje a Israel.
Un informante encubierto del FBI afirmó que "quedó convencido" de que Epstein era un espía israelí, según un documento de la oficina del FBI en Los Ángeles de 2020.
El registro señala que el informante, conocido en la jerga oficial como fuente humana confidencial (CHS, por sus siglas en inglés), recordó que el abogado de Epstein, Alan Dershowitz, dijo al entonces fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Alexander Acosta, "que Epstein pertenecía tanto a los servicios de inteligencia de Estados Unidos como a servicios aliados".
"La CHS compartió llamadas telefónicas entre Dershowitz y Epstein, durante las cuales él/ella tomó notas. Después de esas llamadas, el Mossad llamaba a Dershowitz para recabar información. Epstein era cercano al ex primer ministro de Israel, Ehud Barak, y fue entrenado como espía bajo su orientación", afirma el documento.
Señalando que Barak "creía que Netanyahu era un criminal", el texto indica que el informante "quedó convencido de que Epstein era un agente del Mossad cooptado", en medio de rivalidades internas que involucraban al régimen.
Las declaraciones del ex oficial de inteligencia israelí Ari Ben-Menashe, quien sostuvo que Epstein y su asociada Ghislaine Maxwell operaban para el Mossad desde la década de 1980, refuerzan esas sospechas. Según Ben-Menashe, utilizaban el chantaje en operaciones similares a las presuntamente dirigidas por el padre de Ghislaine, Robert Maxwell -frecuentemente señalado como colaborador del Mossad.
El propio Epstein parecía sospechar que el Mossad desempeñó un papel en la misteriosa muerte de Maxwell en 1991. Un correo electrónico enviado por Epstein en 2018 tenía como asunto "él falleció", en referencia a Maxwell. En el mensaje, Epstein afirmó que Maxwell había amenazado al servicio de inteligencia israelí, escribiendo que "a menos que ellos [el Mossad] le dieran 400 millones de libras para salvar su imperio en ruinas, revelaría todo lo que había hecho por ellos".
Epstein también sostuvo que Maxwell actuaba como un agente informal, recopilando información sobre Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética.
Aún queda mucho por revelarse al público y es evidente que las autoridades estadounidenses están obstaculizando la divulgación completa de los archivos de Epstein para encubrir sus vínculos con las personas más poderosas del mundo. Pero lo que ya ha salido a la luz deja escaso margen de duda sobre el papel de Epstein en la política exterior del Estado de Israel - un Estado mafioso, delictivo y fraudulento.