
Jhosman Barbosa
Si queda un mundo en pie tras la guerra total, debe ser reorganizado bajo el espíritu de la Organización de Shanghái OCS y del grupo BRICS+.
Escríbenos: infostrategic-culture.su
No hay forma de evitar la guerra; solo puede posponerse en beneficio de otros.
- Otto von Bismarck (canciller alemán, 1815-1898)
...finalmente, la única guerra que le queda a Prusia-Alemania por librar será una guerra mundial, una guerra mundial, además, de una extensión y violencia hasta ahora inimaginables.
- Friedrich Engels 1887 "En memoria de los patriotas alemanes sanguinarios. 1806 -1807"
En el artículo pasado que titulé, Dos eventos que dejó febrero, los astros y sus luces, escribí:
Postergar la confrontación que se dará inevitablemente ya no parece una opción. Irán aplazó una guerra abierta por ocho meses y quería postergarla una vez más aun sabiendo que Israel no dejaría avanzar una negociación. [...]
En los años como imperios consolidados, ni chinos, rusos, indios o persas tuvieron un enemigo tan irracional, letal, idiota, arrojado, poderoso, con armas que son truenos de los dioses, como los Estados Unidos de América. La luz, recuerdo de los astros que fueron y han sido estos imperios, no sea, por el bien global, el velo que no les permita comprender que ya están en guerra abierta y que se desean sus cabezas. Que los novatos, los advenedizos de la historia, los atlánticos belicistas, están dispuestos a borrar de la memoria y la vida material su propia existencia y la de sus contrincantes.
Estos dos fragmentos que retomo del artículo anterior, en que analizo el papel ambiguo de la India en Medio Oriente, así como las alertas que abre, una vez más, la traición a las negociaciones por parte de EE.UU. a sus pares iraníes, señalan que, tener mil o cinco mil años de antigüedad como civilización, no constituye en sí una garantía de triunfo predestinado. Esto implicaría una visión determinista, anti materialista y anti dialéctica de la historia.
En otros artículos he resaltado el carácter desconcertante de la doctrina rusa sobre las líneas rojas, así como la 'paciencia estratégica' de China y la propia Rusia. Los analistas más agudos, líderes o autoridades militares de tales naciones, también quedan perplejos y no comprenden hasta dónde se estirará la contención -que no funciona ya para la OTAN- ni la 'paciencia estratégica' ante los Estados Unidos de América, que remasteriza doctrinas como la Monroe pero potenciada por un arma de baja intensidad letal: el dominio y control de medios de información donde todo lo efectuado se proyecta como 'exitoso', 'genial', 'grandioso', 'perfecto' o 'un 15 sobre 10', como calificó Trump al desempeño de su fuerza militar en la guerra en Oriente Medio.
Parece, al hacer una lectura de la actualidad, que la guerra por contradicciones entre las élites globales, que implica luchas multidimensionales de prestigio, religión, raza y además por supremacía y excepcionalismo en el caso israelí - estadounidense, va reduciendo, quemando las cartas jugadas mediante sus proxies y la guerra total se dará más pronto que tarde. De hecho, para el realista vivo más importante, John Mearsheimer, el concepto de 'guerra por delegación' es un error. Ya está la guerra entre potencias.
Lo que señalaré puntualmente, lo hago bajo la convicción de que ya se dio una inflexión evidente con los eventos del secuestro presidencial en Venezuela y la guerra contra Irán y ya no hay caso para China ni Rusia mirar hacia otro lado. Postergar más, tener más paciencia, correr de nuevo las líneas rojas, quizá les ponga en desventaja.
Así, aunque EE.UU. tiene cierto poderío militar no es poseedor exclusivo del mismo. No hay nadie en su sano juicio, salvo los europeos y los proxies occidentales, que no sepa que la fuerza militar mejor capacitada y más desarrollada tecnológicamente en el mundo es la rusa; salvo en proyección global, stealth, portaaviones, donde EE.UU. puede ser superior. Es difícil también que alguien sensato e informado no comprenda que la economía más sólida, el país más desarrollado hoy en infraestructura, robótica, IA, cadenas globales de suministro, flota naval civil, reforestación, mayor inversor en el mundo, mayor número de patentes, de ingenieros y de escuelas de alta calidad y con patrón energético multifactorial, es China.
Este último punto es importante, en tanto las guerras en Ucrania e Irán, así como el secuestro de la economía petrolera venezolana, tiene como principal objetivo, cerrar la fuente energética para el alto consumo industrial y de refrigeración para IA de China; quien tiene un mix de energías dispuesto: Carbón: 55-61%, petróleo: 18-20%; gas natural: 8-10%., renovables (hidroeléctrica, solar, eólica, etc.): 10-15% -donde la energía solar y eólica ya superaron el 20-25% en generación eléctrica en 2025, nuclear: 2-5%. y biomasa: 3%.
Por su parte, Rusia. A la que John McCain, el psicópata senador estadounidense solía llamar gasolinera con armas nucleares, tiene un mix energético de: gas natural: 52-55%, petróleo: 19-20%, carbón: 15-18%, nuclear: 10%, hidroeléctrica: 2-4% y renovables: 1%
La cooperación estratégica ruso-china se extiende más allá de los oleoductos de gas y petróleo a la cooperación en el Ártico y las proyecciones de cambio de patrón energético a mediano plazo en las dos naciones en cooperación para construcción de centrales nucleares de quinta generación en donde el residuo nuclear es cero, tema liderado por Rusia y también con incursión significativa china. Esto queda documentado en la entrevista al experto Henry Tillman, acerca de la revolución del Torio en China .
Entonces, la guerra en Irán, que intenta cortar suministros de hidrocarburos a China, mediante Israel, la misma idea de derrotar a Rusia a través de Ucrania, el secuestro de la industria petrolera venezolana, ya son iteraciones del mismo patrón inevitable: todos los caminos conducen a China, mientras se destroza a sus socios.
Por donde pasa la energía en rutas marítimas, pasan las mercancías y las cadenas de valor. La energía es vital para las economías y las economías, en tanto productoras de mercancías, bienes y servicios, dan sentido a la producción consumo de energía. Todas las agresiones sufridas por Rusia y China tienen ya en sí la meta de una reorganización internacional de los grandes negocios para el mediano y largo plazo.
Lo que el occidente colectivo liderado por el antiguo hegemón estadounidense grita es: reparte tus logros o te parto a golpes. Queremos los rendimientos de tu economía real para sanear nuestra economía financiarizada. Nivelemos mi decadencia con tu auge o mi decadencia te penetrará como un cáncer en forma de sanciones, terrorismo, ideologías de género, 'orden basado en reglas -mías-' o guerra bacteriológica.
Esto no es una confrontación entre modelos de bienestar diferentes. Es una guerra de élites con acentos religiosos o étnicos marcados. Es una guerra entre el atlantismo, el eurasianismo y el asiaísmo chino. El punto es sencillo y en ello el pragmatismo descarado, sin corrección política de Trump es claro: debes plegarte a EE.UU., ya sea vía aranceles, no apoyar a Rusia, no invertir en las regiones del mundo, salir de los puertos latinoamericanos, como los de Perú o Panamá o reducir los programas de competitividad económica, como sugirió Janet Yellen a China.
Le exige Trump a Irán, debes reducir tu programa nuclear a cero, dejar de fabricar misiles hipersónicos de más de 300 kilómetros de rango, dejarme nombrar a tu próximo gobernante, me importa un bledo tus 162 niñas asesinadas el 28 de febrero, me importa poco haber asesinado a tu líder espiritual, tampoco reparo en tus reservas internacionales congeladas, ni todas las sanciones que te he impuesto.
Finalmente, para el caso de Rusia, se le pide hacer un alto al fuego, dar oportunidad de inversión estadounidense en Rusia, congelar el conflicto, regalar sus 300 mil millones incautados por Europa, permitir tropas extranjeras en suelo ruso, balcanizar la nación, olvidarse de un Nuremberg 2.0 pues no importa ninguna muerte rusa, ni su lengua ni su religión ortodoxa ni su cultura milenaria y mejor debe plegarse al dominio occidental en silencio.
Los israelíes, que son a la vez judíos como religión y como etnia, nos ven al resto del mundo como algo menor que ganado o esclavos. Cada uno se merece, según sus tradiciones, mil doscientos gentiles, o Goyim, como nombran a todo NO JUDÍO. Así nos llaman y somos a sus ojos inferiores. Si un judío viola una gentil, no es delito. Si se queda con las tierras y olivares de palestinos, no es delito. Todo está basado, como con los norteamericanos y los europeos, en un excepcionalismo. Un derecho divino.
¿Cree acaso un chino o un ruso, de cuyos nacionales varios viven en Israel, que además de las razones económicas de la guerra, los gringos o sionistas algún día los verán, como iguales ? ¿Creen que los occidentales y sionistas van a desaprovechar una coyuntura en donde por causa de la propia 'paciencia estratégica' se sienten con el arrojo de pasar una y mil líneas rojas ? Rusos y chinos son Goyim, son gentiles, son menos que reses para los estadounidenses, europeos o sionistas.
Pero no es sólo un concepto étnico peyorativo. Está integrado por la función social o no del capital y la riqueza en esas naciones, en todas las naciones, por es una guerra entre las élites y donde el resto de la humanidad concursa en calidad de mártir y espectador, muchas veces pidiendo vasallaje, como los casos de Argentina, El Salvador e India.
El judaísmo extremado en el sionismo y el fascismo, son hermanos pegados por la cintura. ¿Se puede aplazar el choque con un contrincante así de monstruoso hoy en día ? Antes, nos vendieron que los nazis mataron a los pobres judíos. Ahora fascistas y judíos sionistas, -lectores todos de la Torá, el Tanaj y el Estado judío de Herzl- se unen para vencer a las dos potencias antagónicas étnica y religiosamente, pero competidoras como élites planetarias en consolidación. Asesinan los primeros a rusos y eslavos desde el neonazismo banderista y masacran palestinos desde el judaísmo excepcionalista los otros.
Por qué atacar ahora al decadente hegemón
- Reservas de munición crítica por guerra abierta en Ucrania. ¿podría alimentar tres frentes, si China toma Taiwán?
- Inferioridad tecnológica. Aun siendo potente, no puede competir ni escalar al nivel de Rusia y China Juntas.
- OTAN debilitada. Nadie en Europa quiere sumarse de buena gana una guerra más. España ha dado el primer bandazo, además de negarse a subir a un 5% su inversión en la OTAN.
- OTAN sin armas, con stocks agotados por apoyo a ucronazis, cuerpos militares no capacitados o minúsculos, sin motivación existencial, sin fuerza de comando y control, plegada a una fuerza estadounidense abrumada.
- Estados Unidos ya des territorializó la lucha de regional a global. Ataca lanchas supuestamente narcotraficantes en el Pacífico y el Caribe; incauta cargueros de petróleo con banderas china o rusa; hostiga con Europa a la flota marina de carga rusa, la golpea con agentes ucranianos lejos del Mar Negro, donde éstos tendrían acceso; tomó prisionero a un aliado que se sentaba sobre la mayor reserva de petróleo -Nicolás Maduro-; quitó puertos o participaciones de empresas chinas en Panamá; atacó una fragata iraní en Cachemira, que carecía de armas, lejos de las zonas de combate. Y esto para no volver sobre todas las agresiones a Rusia desde 2014 o las provocaciones en Taiwán a China o la instigación a protestas en Hong Kong y el levantamiento de los uigures en la región noroeste de Xinjiang.
- Irán en una semana destrozó más de 20 bases militares estadounidenses en la región, atacó en profundidad a Israel y mantiene una estrategia agresiva en el estrecho de Ormuz limitando el paso de cargueros y atacando a la flota naval estadounidense. Esto quiere decir que Rusia puede ser más agresiva con la OTAN y el respaldo y participación de ésta en Ucrania. Difícilmente EE.UU. invocará el artículo 5 de defensa mutua por ataque a un socio OTAN. No arriesgará EE.UU. sus propias ciudades. Según el analista Gilbert Doctorow, este ya es un debate en la sociedad y los expertos rusos que piden finiquitar la larga Operación Militar Especial.
- Europa con tasa de natalidad a la baja; ideologías de género que la desarticularon de sentimientos no sólo nacionales sino de conciencia de clase social, derivada de las luchas del siglo XVIII, XIX y XX, una Europa donde crecía una clase media con capacidad de ahorro; dependiente ahora de combustibles estadounidenses, desindustrializada, plegada a regañadientes a China, anhelando los combustibles rusos, pero cerrando esto a futuro.
- Precios del oro, petróleo, plata y fletes de transporte al alza. Todo esto debilita a EE.UU. y a Europa, significativamente, pues nunca han desarrollado la infraestructura logística que compita con China.
- Calentamiento desbordado de la deuda estadounidense llegando a 30 billones (o trillones) de dólares, lo que al lado de las deudas europeas hacen deseable una guerra y les torna agresivas.
- Crisis interna de dirección política. Crisis moral interna -archivos Epstein-. Crisis sanitaria y de consumo de fentanilo. Descomposición social en un quinto de su población. Satanización de los únicos que producen economía real: los migrantes.
- Estados Unidos es un imperio formado en su publicidad. En su American Dream. En la proyección de poder militar más dólar en Hollywood. En el celuloide. El actual presidente psicópata, enfermo mitómano, megalómano y su cohorte de pusilánimes, se han envalentonado al ver que nadie los para. Creen que la extracción de Maduro, seguramente negociada con élites locales, es un gran triunfo expresión de su excepcionalismo. Rusia y China deben decir NO. No es así.
- La ruta del Ártico, las conexiones portuarias logradas por China con todo el mundo, presionan a occidente y quieren una guerra en sus tiempos, en sus términos y en su provecho: no en Europa ni Norteamérica, no lastimando sus intereses y con un mundial de fútbol, para poner un ejemplo de su descaro y altivez, en paz, mientras hacen arder el mundo. El mundo bajo un gran esquema libio. Todo en caos, pero con explotación petrolera.
- Occidente no podría llevar a buen término una guerra con los frentes abiertos más otro directo puesto por China y Rusia. Las guerras, así sean totales abiertas, se desarrollan en el espectro de la barbarie de las armas convencionales. Siempre habrá la posibilidad de escalada a fase nuclear, pero eso NO SERÍA UNA GUERRA, sino el epitafio de la Destrucción Mutua Asegurada.
Al inicio del texto señalaba que pensar el milenarismo como garantía de triunfo predestinado implicaría una visión determinista, anti materialista y anti dialéctica de la historia. La guerra es connatural a una naturaleza atrasada humana, quizá, o a una forma consecuente y paulatina en donde se decantan las más agudas contradicciones. Allí donde una palabra o un insulto no logran su efecto. Donde la intimidación ya no coacciona. Donde las líneas rojas no son creíbles. Donde el amo y el esclavo están dispuestos a la desaparición por aniquilación.
Se dice en el materialismo histórico que las contradicciones antagónicas, entre opuestos, como pobre - rico, esclavo - esclavista, no tienen resolución. Su única forma de ruptura es mediante el ejercicio de la fuerza, la revolución. Esta NO es esa circunstancia.
Vivimos la lucha de contradicciones no antagónicas. ¿Están dispuestas las élites globales a llegar a un acuerdo, con tal de comer y dormir bien y seguirnos explotando?
El tiempo y los hechos muestran que hay que ir a guerra abierta y Rusia y China deben asumir de frente este papel ineludible y dialéctico, pues si caen, por dormir en la confianza y los laureles de su milenarismo, caemos todos en el Sur Global, como idea alternativa de sociedad multipolar y policéntrica, camino a posibles nuevas revoluciones honestas a futuro.
Posdata:
Nadie debe querer la guerra ni motivarla, pero tampoco temerla.
La guerra es multidimensional, no sólo es el desenfreno de la muerte.
La guerra actual, como las guerras anteriores a 1939, es guerra entre castas o élites.
La guerra actual no se libra para que prevalezca un mejor Estado de Bienestar, sino un menor Estado de malestar.
Las guerras, si no son revolucionarias, no sirven para nada, no liberan nada, no crean nada, no permiten transitar hacia nada nuevo.
Si queda un mundo en pie tras la guerra total, debe ser reorganizado bajo el espíritu de la Organización de Shanghái OCS y del grupo BRICS+. Espero que éstos logren estar a la altura de tal momento histórico.
¡NO más espíritus de Anchorage!
Debo decir que uno de los diplomáticos más admirables de la actualidad, Sergei Víktorovich Lavrov, lleva al menos un año mostrando que el tiempo de la diplomacia se ha pausado.