
Jhosman Barbosa
Será interesante ver cómo se reordenará la economía rusa cuando termine el conflicto en Ucrania y cuando la guerra en Irán estabilice los precios y cadenas de suministro de mercancías.
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La economía en tiempos de paz dista mucho a la que se desarrolla en tiempos de guerra. Si la economía, como señala Braudel en su ensayo, Dinámica del capitalismo, -derivado de una conferencia en 1977- empieza en los intercambios básicos de la vida cotidiana, ésta es la primera en verse afectada, redefinida e implica un esfuerzo logístico para los Estados que viven, como Rusia, una guerra de alta intensidad.
Las guerras son apuestas multidimensionales, desbordadas de los propios hechos bélicos. No son sólo 'la política por otros medios', es la vida misma por otros medios y entre ellos, la vida económica, la cotidiana y la macroeconómica se reconfiguran. Para el caso de la guerra actual en Rusia abordaré asuntos macroeconómicos y lamentablemente no podré resolver en rigor un par de preguntas que me inquietan: ¿Cómo se organiza la economía de las regiones incorporadas a la madre Rusia ? y ¿cómo se articulan las regalías regionales en tanto se van reactivando los nodos económicos propios de cada oblast?
La economía de guerra no inició en 2022
La prensa y la memoria manipulada en occidente suelen situar al conflicto en Ucrania, como culpa de la 'malvada Rusia expansionista' que invadió porque sí un 24 de febrero a la pobre y desvalida Ucrania.
Lo cierto es que, dentro de una limitación temporal sensata, el hostigamiento a la Federación de Rusia se remonta al fin de la Unión Soviética hacia 1991 y la activación de un cerco occidental mediante la OTAN en las fronteras de la Federación; sumando poco a poco a las naciones ex soviéticas. Sin embargo, para ubicar el asunto en términos ruso - ucranianos, comienza la guerra con las consecuencias económicas para Rusia luego del Euromaidán patrocinado por EE.UU. en cabeza de su subsecretaria de Estado Victoria Nuland, en el año de 2014, cuando era presidente de EE.UU. Barak Hussein Obama.
Así, según se aprecia en Official Journal of the European Union, fechado en 17 de marzo de 2014, se efectuó un veto a la importación de bienes provenientes de Crimea, exportación de ciertos bienes y tecnologías al territorio, y prestación de servicios de inversión, financieros, técnicos o de consultoría relacionados con empresas en Crimea. También según la página de la Comisión Europea, se impuso una serie de restricciones en los sectores financiero, energético y de defensa.
Por su parte, el Gobierno estadounidense (mediante el Departamento del Tesoro - OFAC - y órdenes ejecutivas presidenciales) actuó en mismos tiempos y objetivos con Europa y emitió la Orden Ejecutiva 13660, del 6 de marzo de 2014. Allí hay un "Bloqueo de propiedades e intereses en propiedad de personas que contribuyen a la situación en Ucrania, incluyendo quienes socavan procesos democráticos, amenazan la soberanía e integridad territorial de Ucrania o afirman autoridad gubernamental en Crimea sin autorización del Gobierno ucraniano. También incluye restricciones de visado."
La Oficina de Control de Activos Extranjeros, prohibió las transacciones y actividades económicas con la región de Crimea (importaciones, exportaciones, inversión y servicios) así como restricciones a bancos rusos -como Gazprombank-, empresas energéticas y de defensa por operar en sectores clave y contribuir a la desestabilización.
Según el FMI y el Banco Mundial, el periodo dado entre 2014 y 2016, fue el más agudo, aunque no significativo para la economía rusa, que pronto se adecuó y empezó un enfoque autárquico de su economía, reemplazando lo importado de Europa (vinos, quesos, productos agrícolas) por producción nacional. Así, hubo según el informe del Departamento de Estado norteamericano titulado La respuesta de los precios de los valores rusos a las sanciones económicas: eficacia de las políticas y transmisión, una contracción del PIB ruso en 1%; (debido a menor inversión, baja en el consumo y salida de capitales) lo que se sumó al descenso del precio del petróleo (de 100 USD a 60 USD).
Señala dicho informe como conclusión, (Pág. 22) entre otras cosas, que:
En la actualidad, Rusia es, con diferencia, la economía más grande e integrada globalmente sujeta a sanciones multilaterales.
Las consecuencias económicas de las sanciones y su impacto en los gobiernos de los países sancionados no se comprenden del todo bien, y existen escasos análisis empíricos sobre las recientes sanciones a Rusia. Además, las sanciones sectoriales aplicadas a Rusia son un instrumento relativamente nuevo y sin probar.
No hay que olvidar que el Euromaidán se dio el 23 de febrero de 2014, la adhesión por votación del 96,77% de favorabilidad de Crimea y en Sebastopol de 95,4% a Rusia, el día 18 de marzo de 2014, y las sanciones se activaron inmediatamente, como se aprecia, en marzo.
En el artículo de la Revista checa de Economía, titulado El efecto de las sanciones en el comercio UE-Rusia: Estudio para 2015-2019, en la página 746 del trabajo, se aprecia en la tabla, Comercio de la Federación Rusa con 10 socios importantes de la UE, 2019 y 2014, un descenso significativo del intercambio comercial entre la Federación de Rusia RF, y países de la Unión Europea. Los totales dados para un quinquenio son explícitos.

Hacia la pág. 27 del informe citado del Departamento de Estado, inician las mediciones y gráficas como balance de las sanciones tempranas.
En la tabla: Fechas de las sanciones que afectan a las empresas rusas emisoras de valores, F y E indican las fechas de las sanciones financieras y energéticas, respectivamente. La letra mayúscula indica las sanciones más importantes.

El cuadro anterior permite apreciar el asedio temprano a las empresas financieras y energéticas rusas más importantes, lo que devino también en una alerta temprana para el gobierno Putin sobre la hostilidad creciente de occidente, que dicho sea de paso no se debía sólo a la reacción expedita de Rusia sobre Crimea si no al patrocinio ruso al gobierno sirio de Bashar Al Asad; lo que devino en un involucramiento completo de Rusia desde 2015 contra los grupos extremistas y terroristas de ISIS, creados por los estadounidenses.
En resumen, cuando las personas se preguntan por la economía rusa ahora o tras cuatro largos años de guerra, es necesario contextualizar que las agresiones económicas euro - estadounidenses, iniciaron de manera significativa en 2014, para efectos de un recorte temporal más honesto y de cara a lo que serían las demás sanciones dadas desde marzo de 2024, tras el inicio de la Operación Militar Especial para la defensa de la población ruso parlante, ortodoxa y originariamente rusa. Es clave comprender que el reenfoque hacia oriente de la economía rusa se debe a esta pérdida paulatina de mercados en occidente por iniciativa europea desde marzo de 2014.
La economía rusa desde 2022
Ya en noviembre de 2025 había efectuado un somero balance de la economía rusa, en el artículo, Rusia y el mundo: ganancias y riesgos en la posguerra ruso-occidental. Allí se pueden encontrar cifras de desempleo, inflación y exportaciones. También ofrecí ideas generales acerca de potencialidades minerales y agrícolas de las regiones de Donetsk, Lugansk, Gerson y Zaporiyia adicionadas por referéndum a la Federación de Rusia. les invito a consultarlo, como complemento.
Cuando se preguntan los analistas o periodistas si ha afectado la guerra a Rusia, es claro decir que sí. Que toda guerra afecta, distorsiona las líneas económicas que se han formado con el tiempo. Es claro que la Rusia post soviética, lo ha señalado el propio presidente Vladímir Putin, se esmeró en ser una amiga de Europa y el mundo. Dice el presidente Putin, que creían que la animadversión era con el campo soviético y que ahora todos, siendo capitalistas, se comprenderían. Rusia ingresó a la OMC y se integró poco a poco, muy lentamente a la economía mundial capitalista. Solo durante los gobiernos de Putin logró volver a crecer e impulsar áreas estratégicas económicas, no sólo energéticas. De hecho, logró consolidar cerca de 300 mil millones de dólares en reservas en bancos europeos y estadounidenses, mismas que han sido confiscadas, si no robadas. Así, la esperanza del presidente Putin quedó aniquilada. Siempre se ha deseado la ruina y la balcanización de Rusia.
A Rusia le han impuesto casi 30 mil sanciones en veinte paquetes impuestos por Europa y EE.UU. desde 2022, se han puestos ciertos vetos a sus exportaciones y precios del petróleo, así como hostigamiento a su flota naval petrolera y metanera.
Ahora bien, según Rosstat, o Servicio Federal de Estadísticas Estatales de Rusia, el PIB nominal fue en 2022 igual a 157 001,4 mil millones de rublos (cerca de dos billones de dólares). En 2023 (quinta estimación revisada), el PIB nominal fue = 174 265,7 mil millones de rublos. Para 2024 (tercera estimación revisada) dicho PIB fue = 203 320,5 mil millones de rublos. Y para 2025 (primera estimación preliminar, febrero 2026): PIB nominal = 213 515,8 mil millones de rublos.
La misma página de Rosstat, señala:
Desglose por método de producción, componentes del PIB (2024 y 2025):
Sectores impulsores en:
2024: finanzas y seguros (+24,3 %), hotelería y restauración (+14,3 %), información y comunicación (+12,1 %), manufactura (+8,7 % -con subsectores como productos metálicos fabricados +30,4 %, maquinaria y equipo de transporte +27,8 %, electrónica +26,4 %). Construcción (+6,1 %), comercio mayorista y minorista (+5,8 %), transporte y almacenamiento (+5,0 %).
2025: hotelería y restauración (+8,9 %), manufactura (+3,9 % -maquinaria y equipo de transporte +32,0 %, farmacéutica +15,4 %), construcción (+2,7 %), agricultura (+2,3 %). Sectores en contracción: minería (-1,7 %), suministro de agua y residuos (-3,7 %), electricidad/gas (-1,6 %), comercio mayorista/minorista (-1,1 %).
Desglose por método de uso (componentes del PIB)
2024: Demanda interna final +5,0 %; consumo de hogares +6,8 %; consumo gubernamental +2,2 %; formación bruta de capital +3,5 % (formación de capital fijo +8,6 %). Participación: consumo de hogares 68,7 %, formación bruta de capital 26,9 %, exportaciones netas 4,4 %.
2025: Demanda interna final +1,2 %; consumo de hogares +3,4 %; consumo gubernamental +1,6 %; formación bruta de capital -3,0 % (formación de capital fijo +1,7 %). Participación: consumo de hogares 71,0 %, formación bruta de capital 26,4 %, exportaciones netas 2,6 %.
Respecto a gastos estatales e inversión, en la página del Ministerio de Finanzas, de Rusia, se aprecian:
Gastos principales Programas sociales (en millones de rublos): "Desarrollo de la salud" (1 405 970,5 millones, 99,0 % de la programación actualizada); "Apoyo social a los ciudadanos" (3 543 472,6 millones, 99,9 % de ejecución). Incluyen prestaciones familiares, atención a largo plazo, rehabilitación y programas oncológicos.
[...] Se financiaron 14 proyectos nacionales y el plan de modernización de infraestructura.
El informe destaca el alto grado de ejecución de programas sociales y el apoyo al complejo industrial de defensa como factor de crecimiento de la producción industrial (8,5 % en 2024).
En la misma página, en la sección Información sobre la formación y el uso de los ingresos adicionales procedentes del petróleo y el gas del presupuesto federal para el período 2018-2026, se encuentra el siguiente cuadro, del cual sólo se toman los totales en petróleo y gas.
En algo publicado por Rosstat entre 2022 y 2025, permite ubicar el rubro: Inversión total en la economía rusa (en miles de millones de rublos, precios corrientes, según el boletín oficial Inversiones rusas, 2025, donde se aprecia: 2022: 28 413,9 mil millones de RUB; 2023: 34 038,9 mil millones de RUB y 2024: 39 533,7 mil millones de RUB.
Dentro del rubro denominado Industrias Manufactureras, (manufacturas, donde se concentra gran parte del sector defensa), Rosstat muestra un incremento considerable en esta sección agregada desde 2022, debido seguramente a la expansión de la producción militar, pero sin especificarlo. Y se tienen así para comparación con la Inversión Total de la Economía Rusa, visto anteriormente, los siguientes valores: 2022: 3 806,9 mil millones de RUB; 2023: 4 915,9 mil millones de RUB y 2024: 6 338,8 mil millones de RUB.
"Esto representa un aumento significativo en términos nominales, aunque parte se explica por inflación y reasignación de recursos hacia industrias relacionadas con la defensa"
Por otra parte, en la página Congress Gov. Del Congreso de los Estados Unidos, se encuentra un artículo de Nelson, Rebecca M. de febrero de 2025, donde señala:
Al comienzo de la guerra, el consenso general era que las nuevas sanciones devastarían la economía rusa. Sin embargo, según algunos indicadores, la economía rusa ha demostrado ser resistente hasta la fecha. Por ejemplo, la crisis financiera mundial de 2008-2009 fue mucho más perjudicial para el crecimiento económico de Rusia. Además, su tasa de inflación, los niveles de desempleo y el flujo de importaciones han superado las previsiones realizadas al comienzo de la guerra.
Existen al menos tres razones por las que la economía rusa ha superado las expectativas:
En primer lugar, está la transición de Rusia a una economía de guerra, que incluye un aumento de la producción militar y de los salarios del personal militar. El gasto militar de Rusia prácticamente se ha duplicado como porcentaje del producto interno bruto (PIB) del país, pasando del 3 % al 4 % del PIB en el periodo 2019-2021 a un 6,2 % del PIB proyectado para 2025, lo que impulsa la economía rusa, al menos a corto plazo.
En segundo lugar, Rusia está apostando por socios económicos alternativos. La coalición de países que sancionan a Rusia es amplia, pero no universal. Brasil, China, India, Arabia Saudita y Turquía se encuentran entre las principales economías emergentes que no han sancionado a Rusia. Rusia ha estrechado sus lazos económicos con estas y otras economías emergentes.
En tercer lugar, están las exportaciones energéticas de Rusia. Estados Unidos y sus aliados impusieron sanciones para limitar la capacidad de Rusia de obtener beneficios de dichas exportaciones. Debido a la preocupación por la estabilidad de los mercados energéticos mundiales, Estados Unidos y sus aliados generalmente evitaron restringir el comercio energético ruso a nivel mundial y las transacciones financieras relacionadas. Sin embargo, durante el transcurso de la guerra, estos países endurecieron gradualmente las sanciones energéticas contra Rusia, y las importaciones europeas de energía rusa -que antes constituían una importante fuente de ingresos para Rusia- disminuyeron.
Finalmente, según datos oficiales de Rosstat, ya citado, la canasta básica de alimentos llamada conjunto mínimo/condicional de productos alimenticios, tiene un cálculo mensual como indicador del costo de una dieta mínima equilibrada para un adulto.
La composición cuantitativa del conjunto mínimo (kg por año o mes) se mantiene estable en el período 2022-2025; variando su costo por cambios en precios, no necesariamente por escasez o incremento de costos de salarios o mucho menos de insumos agrícolas, en lo que Rusia es el mayor proveedor mundial, o al menos uno de ellos. Además, como ya he mencionado, el nivel de reconversión y autarquía de Rusia, también impacta en el aseguramiento alimentario, en una de las zonas con tierras más fértiles del mundo. Además, del acoplamiento de ciertas cosechas incluso del área tropical, en invernaderos, como el banano y otros.
En la siguiente tabla Evolución del costo del conjunto mínimo de productos alimenticios, de Rosstat, se aprecia el cambio del costo en rublos. (1 dólar = 81,37 rublos.)
* Rosstat no publica una "canasta fija anual" única, sino el valor promedio mensual o a fin de año.
Sin embargo, ofrezco a los lectores en contraste a las cifras anteriores, noticias de prensa en Rusia, BBC News Russian, -no necesariamente amiga del gobierno- donde señalan que:
En el transcurso de un mes, su presupuesto mensual para alimentos se disparó en más de un 22%, pasando de 35.000 rublos (330 libras esterlinas; 450 dólares) a 43.000 (406 libras esterlinas; 555 dólares).
Con la economía rusa sumida en un periodo de estancamiento y declive, los ciudadanos rusos de a pie han comenzado a sentir las consecuencias de la guerra del Kremlin contra Ucrania, que se acerca a su cuarto aniversario.
Los precios han subido de forma constante en Rusia desde el comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania, impulsados por un presupuesto federal dominado por el esfuerzo bélico y la industria de defensa.
Al revisar toda la información estadística ofrecida, se puede señalar que:
- El PIB nominal ha ido en aumento. Y Rusia en 2025 sólo creció un 1%, en contraste con el 4,5% de 2024 y el 3.5% de 2023. Aunque este nunca será en sí un dato aislado concluyente, pero es un indicador de referencia que al menos, no se desploma, como pensaban europeos y estadounidenses bajo la fatalidad de una 'derrota estratégica'.
- Percepciones sobre los precios de canasta básica, unos informados desde organismos estatales y otros desde la libertad de prensa, como he expuesto, permite apreciar que hay también una lucha de información y que la relación de artículo: precios altos = guerra en Ucrania, puede tender a socavar la opinión pública favorable al gobierno de Rusia Unida, partido del presidente Putin, de prolongarse la guerra a un quinto o sexto año.
- Los ingresos por petróleo y gas tuvieron su pico más alto en el mismo año de inicio de la OME. Esto debido en mi concepto a la paulatina implementación de sanciones más agresivas de parte de UE y EE.UU. así como los ajustes y coacción estadounidense sobre los europeos para forzarlos a ser compradores netos de su gas de esquisto. Además, la voladura del Nord Stream, gasoducto clave para llevar energía barata a Europa, fue hasta el 26 de septiembre de 2022.
- Como dato adicional, pero no sistematizado, se estima que por venta de petróleo ruso al mundo en el marco de la guerra en Irán y las restricciones a la circulación de cargueros en el Estrecho de Ormuz y posiblemente en el Mar Rojo próximamente, Rusia ha recibido cerca de 150 millones de dólares diarios adicionales. En ese sentido los valores de marzo de 2026, no cuantificados aún, es posible que se vean aumentados, pues Rusia, que vendía sin descuento a 55 USD y ahora vende a 90 USD) sus hidrocarburos tras la propia venia del gobierno estadounidense a varios países e incluso gas ha debido comprarle Europa a regañadientes.
- La demanda y consumo interno final han subido, expresando un dinamismo que se explica en el grado de autarquía experimentado desde marzo de 2014, con las tempranas sanciones aquí señaladas y que se perfecciona con los años, ya once en total.
- Como se aprecia en uno de los comentarios del Ministerio de Finanzas de Rusia, en el componente de inversión el sector industrial militar no aparece desglosado y se incluye dentro del crecimiento para 2025 de un 8.4% del sector industrial en general. Es claro al ver la página web de Rosstat que, la información sobre gasto militar se considera secreta por motivos de seguridad nacional, al formar parte del Gosoboronzakaz (pedido estatal de defensa).
- Es claro que la industria militar rusa ha incorporado gran cantidad de mano de obra y la misma requiere cierta cualificación y salarios estables y atractivos. Además, como señalé en el artículo, Rusia y el mundo: ganancias y riesgos en la posguerra ruso-occidental, la industria militar rusa es la segunda con más ventas en el mundo y ha firmado en sus últimas ferias militares, jugosos contratos por venta de armamento.
- El informe de Nelson, Rebecca M, es elocuente y manifiesta la centralidad de una planificación rusa para la crisis. No podría decir si en efecto pensaban en Rusia en una guerra más temprano que tarde con occidente, pero es clave, como siempre refiero, la centralidad del discurso del presidente Vladímir Putin en el foro de Múnich en 2007, lugar en el cual, considero, pensó muy bien el guante y la alerta que lanzó a occidente: OTAN ampliándose incesantemente tiene un límite. El mundo unipolar, ha terminado.
- Además, resalta la asociación con BRICS; países que absorbieron el redireccionamiento de la economía rusa, lo que complementó de manera perfecta para sorpresa de los propios rusos, las expectativas económicas del primer año de guerra. Aunque en tal ítem omite que en general África y algunos países latinoamericanos continuaron su comercio con la Federación de Rusia.
En general, hay otros gastos relacionados directamente con la incorporación de las regiones anteriormente ucranianas y que, en el Programa Estatal ruso, generan partidas que incluyen subproyectos de creación/reconstrucción de infraestructura, apoyo al desarrollo económico y políticas sociales. Para nombrar algunas: Más de 8,5 mil millones RUB adicionales para pensiones y gastos sociales (octubre 2025). 5,4 mil millones RUB para carreteras, (noviembre 2025). 7,5 mil millones RUB para infraestructura energética (octubre 2025).
Esto anterior es lo que señalaba al inicio del artículo, acerca de cómo se van a articular las ganancias, el presupuesto de las nuevas regiones como regalías propias para las regiones y como seguras compensaciones al Estado ruso, mecenas en tiempos de guerra. No se sabe si tal monto será condonado o transado bajo otros mecanismos.
En resumen, se puede decir que;
- la economía rusa actual no sólo es una economía de guerra, pues las sanciones impuestas desde 2014 la fueron preparando para un reenfoque de la economía, lo que le permitió tener una dinámica consistente al entrar en la guerra contra occidente en el proxy ucraniano;
- aunque no hay cifras claras respecto a la industria militar rusa, es claro que los sectores que jalonan su economía son básicamente gas, petróleo y la diversificación de socios para continuar con las exportaciones y redireccionar las que se perdieron con Europa y Estados Unidos desde 2014 y en tal sentido la industria militar ha generado empleo y por ende consumo;
- la economía rusa ha sido resiliente y ha absorbido los impactos sin precedentes de las sanciones, la guerra híbrida, el terrorismo, la guerra diplomática, comunicacional, cultural y deportiva que tendían a aislarla y llevarla a una 'derrota estratégica';
- tiene un déficit fiscal de 2.6% del PIB a 2025, y una tasa de interés del Banco Central del 15%, a marzo de 2026 lo que muchos analistas consideran un freno a la economía interna, como política de su presidente, Elvira Sajipzádovna Nabiúl-lina.
Estas políticas en parte se ven favorecidas, tanto por los nuevos precios del petróleo, el permiso estadounidense a comerciar energéticos con Rusia y al repunte de las reservas que, pese a la incautación, congelamiento o robo de 300.000 millones de dólares por bancos europeos y norteamericanos, hoy se estiman, según el Banco de Rusia, en 809.308 millones de dólares. Vale la pena agregar que según el mismo banco, las reservas de oro ruso no han disminuido desde 2022 y han por el contrario aumentado un poco: 2022 = 2.301 toneladas y en 2025 = 2.326,52 toneladas;
- el conflicto en Irán y el golfo Pérsico, se proyecta como un inesperado aire económico que, tras un mes de duración, deja cerca de 5 mil millones de dólares a las finanzas rusas;
- el presente artículo es en efecto limitado en información e intenta dejar fuentes primarias para el seguimiento o verificación del lector. Sin embargo, el cuadro sobre variación de precios de alimentos en la canasta básica rusa, permite acercarse a la economía cotidiana básica que seguramente, de verse lastimada significativamente en precios, estaría protestando contra los impactos de la guerra. También la generación de empleo y el mantenimiento del costo de vida son indicadores claves y permiten apreciar la concordancia con la favorabilidad de la imagen del presidente Putin (73%).
Es claro que las agitaciones, revueltas o revoluciones -como la francesa- inician por la forma en que las realidades macroeconómicas impactan las vidas cotidianas.
Le quedan grandes retos a Rusia en su eterno retorno a guerras con occidente desde hace ya varios siglos. La preocupación de una guerra de desgaste que ya entra en rumbo a un quinto año, superando en duración a la Gran Guerra Patria, puede crear nerviosismo en la ciudadanía rusa tanto por las bajas mortales o lisiadas propias de la guerra, como por la inestabilidad que pueden traer los imponderables de la historia.
Sin embargo, hasta ahora, indicadores clave de la falta de confianza en el gobierno no se han dado como son: protestas masivas, deserciones de instituciones públicas o renuncias de altos cargos dando la espalda a las políticas del gobierno de Rusia Unida, ni tampoco se avistan tasas de migración desbordadas; por el contrario, Rusia se ha tornado un país atractivo para el retorno de nacionales.
Los precios al alza del petróleo debidos a la guerra en Irán, si bien son un bálsamo para la economía rusa, demuestran la incertidumbre que puede precipitarse sobre la economía rusa que, hasta ahora, seguramente con yerros y aciertos, sale adelante ante la guerra y el cerco comercial, financiero, cultural, militar, comunicacional y mercantil más grande jamás impuesto a nación alguna en la historia humana.
Es clave para la economía rusa, como para cualquier economía, que se mantenga en la línea crítica y reflexiva de la economía política; más cuando azuza el tiempo de la guerra. La vida cotidiana, material, el día a día de los pueblos es lo que en última instancia debe definir la ruta de las formas de producción - circulación - distribución y consumo.
La guerra es la alteración de las cotidianidades desarrolladas en la paz, que es el lugar por excelencia del desarrollo pleno de las sociedades. Una economía de guerra, que en mi concepto como ya dije no se expresa en total rigor para el caso ruso, tiende a crear espacios de producción bélica que lleva a la creación de espacios para la guerra, parafraseando a David Harvey. Es lo que sucede a Estados Unidos. Deben crear espacios de guerra para su producción más significativa al menos en términos de élite: el complejo militar industrial.
Por esto, Rusia, sus gobernantes no deben permitirse el anclaje a una economía de guerra como motor principal que termine subyugando, como en EE.UU. las decisiones soberanas para su sociedad, para sus vidas cotidianas en paz. Pues como dice Braudel, en la obra citada al inicio del artículo:
En realidad, todo se sostiene sobre los anchos hombros de la vida material: si ésta crece, todo va hacia adelante; la economía de mercado crece también a su costa y amplía sus relaciones. [...]
Será interesante ver cómo se reordenará la economía rusa cuando termine el conflicto en Ucrania y cuando la guerra en Irán estabilice los precios y cadenas de suministro de mercancías. También, como se integrarán las nuevas regiones a la economía rusa. Vivimos un cambio de época y es época de cambios.
