
Jhosman Barbosa
La remasterización de toda la doctrina de dominación estadounidense para el continente americano constituye la impronta personal de Trump y su estrategia comunicacional de 'Doctrina Donroe'.
Escríbenos: infostrategic-culture.su
Un fantasma recorre Europa, es el fantasma del comunismo.
Todas las potencias de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a este fantasma: el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los policías alemanes.
Karl Marx 1848 - Manifiesto del partido comunista
Una generación después de que lucháramos y ganáramos la Guerra Fría contra la amenaza del comunismo, ahora hay un resurgimiento de la amenaza comunista en nuestro país, incluyendo a recién llegados que adoptan ideas totalmente opuestas a nuestro modo de vida y a nuestro gran éxito.
Donald Trump 3 de julio de 2026 Aniversario de Estados Unidos 250.º
La remasterización de toda la doctrina de dominación estadounidense para el continente americano expresada en la Cumbre Escudo de las Américas en Doral, Florida, del 3 de julio de 2026, sumada a la no menos anacrónica lucha contra el comunismo, un comunismo inexistente como fuerza retadora al capitalismo hegemónico actual, constituye la impronta personal de Donald Trump y su estrategia comunicacional de 'corolario Trump' o 'Doctrina Donroe'.
Por un lado, el Escudo de las Américas se propone en primera instancia como una suma de 'voluntades' en contra del narcotráfico en la región; donde México figura como la principal amenaza junto a los cárteles que allí trafican, aunque la propia declaración de Trump en Doral, se jacta de una reducción del 96% de narcotráfico por vía marítima y dicha cifra no tiene pies ni cabeza.
Por otro, la lucha contra el comunismo invita a viejos fantasmas de alguna manera derrotados, aplazados o malheridos, propios de los siglos XIX y XX, y en éste, de la Guerra Fría. Usada tal lucha básicamente para atacar a los demócratas o los migrantes a nivel interno o en el plano exterior contra naciones que apenas resisten como vetustas ínsulas socialistas desconectadas de algo que les permita en verdad jugar en el terreno de términos de intercambio no capitalistas, tales como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Corea del Norte y eso sí caso aparte, China.
Básicamente se pueden apreciar cuatro aspectos derivados de esta escenografía: a) el desplazamiento del progresismo latinoamericano al lugar de oposición con difícil chance de retoma del gobierno; b) el posicionamiento de presidentes de ultraderecha con más prejuicios de clase e ideología que capacidades de gestión, abyectos a EE.UU.; c) la tergiversación, mistificación de los conceptos originales de 'izquierda', 'socialismo' y 'comunismo' y d) un TIAR 2.0.
El desplazamiento del progresismo:
Ya a la fecha sólo quedan de línea progresista en la región México y Nicaragua; siendo Cuba de cepa socialista, un tipo de izquierda primigenia. Finalmente, el pasado 21 de junio Colombia cayó en manos del paramilitarismo y el narcotráfico que representa Abelardo de la Espriella, ADLE. Toda una paradoja del objetivo del mentado 'Escudo' dispuesto a combatir el narcotráfico y los cárteles con sujetos mafiosos como ADLE.
Los procesos en Argentina, Bolivia y Ecuador, donde el progresismo encontró espacio durante los gobiernos de Kirsner-Fernández, Morales-Arce y Correa, se suman ahora a los neoliberales Chile y Perú, que en mi concepto nunca pisaron de manera firme el progresismo; el primero porque ni Bachelet-Piñera fueron abiertamente anti neoliberales y Boric expresó una ambigüedad y pusilanimidad aterradoras, también en política exterior y en Perú, Castillo fue puesto preso antes de seis meses de iniciar su mandato.
Los casos de Paraguay, Uruguay, Honduras, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Guayanas, Surinam y demás países como Panamá, Haití, Trinidad y Tobago, Costa Rica o Belice implican más de este mismo alineamiento a la política de control ideológico y económico estadounidense. De hecho, ya la mayoría se ha sumado al Escudo de las Américas.
Cuba, según señala el propio documento de Doral, Florida del 3 de julio será la última fase de la ofensiva contra el comunismo en la región y pese a que la escala de abuso sobre el país caribeño ha sido repudiada por más del 80% de los países en la ONU, EE.UU. emprende una fase más cruel y violatoria del derecho internacional, de la que no se vislumbra una conclusión favorable para la Isla.
Lo cierto es que no se aprecia un norte ideológico claro desde lo que se puede decir mejor como el ala 'no neoliberal' en la subregión. Venezuela manda señales ambiguas acerca de cómo se desarrollará a mediano plazo y frente a las elecciones que programa EE.UU. y que seguro confrontará a las bases bolivarianas con las opciones presidenciales que querrá imponer el imperio norteamericano en decadencia.
En mayo de 2025, en el artículo titulado El Progresismo latinoamericano: ¿Por qué no es, ni ha sido un agente de cambio? Señalo, entre otras cuestiones que,
El problema, el mal de época que aqueja con el progresismo, es que abandonó la formación de conciencia de clase, para entregarse a una oferta 2 x 1 en un lleve Estado de Bienestar y adhiera consumo sin costo. Pero esto es también superfluo si no se comprende que el acto consciente en el marxismo y en la obra de Lukács, es la valoración del sentido liberador del trabajo, de la carga de existencia significativa que encarna el trabajo, no sólo como medio para obtener recursos para la reproducción de la vida material, sino como dador de sentido de vida en sociedad.
Esto significa que la transición socialista comprendía que muchas cosas podían cambiar al confrontar la realidad, pero el telos, la finalidad original de un nuevo modo de producción, de una nueva formación social debían tener presente al ser y a la naturaleza. Al primero como creador de sentido para sí y para los demás en colectivo. La segunda como materialidad finita a ser cuidada en el consumo - producción incesante, de lo que deviene pensar cuánto consumo es meritorio para cada uno y cómo el sistema de ideas construye la racionalidad de éste.
Lo cierto es que el progresismo, basado en la idea de 'revolución mediante las reformas', nunca ha encarnado ni encarnará una postura radical ante el capitalismo y se convierte en un administrador, o de las crisis del capitalismo o de las bonanzas de los commodities (materias primas) que lograse consolidar como auges hacia una soberanía productiva, política o científico - técnica.
A ello se suma la incapacidad de formación de cuadros políticos y base social a largo aliento; lo que es un daño colateral de la forma en que omite la conciencia de clase como elemento articulador de una propuesta anticapitalista. Así, las masas una vez son reivindicadas en sus derechos al fortalecer los Estados de Bienestar, pasan a respaldar a sectores reaccionarios y conservadores. Los ejemplos abundan.
Posicionamiento de presidentes de ultraderecha:
Obviamente como correlato a lo anterior, se da un posicionamiento de presidentes de ala contraria, pero con antecedentes de vinculación al narcotráfico, como Novoa y ADLE ; al paramilitarismo, como ADLE, al nazismo, como Katz o al sionismo, como termina siendo la adscripción común de todos los presidentes, particular y desenfrenadamente Milei, ya que uno a uno se pliega a Israel y abren espacio a sus nefastos ciudadanos. Todos en algún momento resultan llorando en el muro de los lamentos o las lamentaciones en el viejo barrio de Jerusalén .
Ya para el pasado 12 de agosto en Panamá, Colombia formalizó su entrada a la alianza y vasallaje, con un paradójico mensaje:
El ministerio expresó reconocimiento a Panamá, al secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, y al senador estadounidense de origen colombiano Bernie Moreno, sosteniendo que "estas decisiones se sustentan en el respeto irrestricto por la soberanía nacional" y que la cooperación "fortalece y no sustituye" la responsabilidad soberana de Colombia.
Esto es de un acostumbrado descaro, viniendo de una presidencia donde su mandatario es narcoparamiltar y ciudadano estadounidense, y donde su juramento lo que MENOS GARANTIZA es la soberanía colombiana. Dice el juramento en Estados Unidos, que rindió ADLE:
"Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio absoluto y enteramente y abjuro de toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía extranjera, de quien o de los que hasta ahora ha sido súbdito o ciudadano ; que apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales; que tendré verdadera fe y lealtad a la misma; que llevaré las armas en nombre de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizará servicio no combatiente en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizará trabajos de importancia nacional bajo dirección civil cuando así lo exija la ley... y continúa.
Además, estos nuevos mandatarios tienen en común con Trump la espectacularidad, la actitud circense, inculta, pueril, descarada, abiertamente vulgar, reaccionaria y criminal. Eso sí, ostentan una absoluta convicción acerca de lo que presumen es o ha sido el comunismo, el socialismo y la historia del siglo XX, sin estudiarlo, vivirlo ni comprenderlo. Como decía el filósofo y matemático Bertrand Russell: El problema de la humanidad es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas. Obviamente la ultraderecha está llena de los primeros.
Su palanca ideológica es la corriente 'libertaria' impulsada por tergiversadores de la historia y de las ideas de personajes significativos en la economía política clásica. Así, su proyección, su puesta en escena pública siempre es violenta, cargada de adjetivaciones vulgares y con un sesgo completo e irrebatible acerca de lo que consideran de 'izquierda' o 'progre', igualándolos.
En tal sentido, cualquier mal de época, como la corriente Woke, es emparentada con la izquierda y el progresismo. La inclusión del género masculino en competencias de mujeres o en baños de mujeres o en cárceles para mujeres, etc., son culpa de la izquierda o lo que llaman 'marxismo cultural'.
De esta forma tomaron y desdibujaron la horizontalidad que caracteriza a la izquierda clásica para meter allí todo lo que las libertades producto de la degradación de las democracias liberales occidentales permitieron y ante las que ahora sucumben perplejas.
Así, la migración desbordada sin planificación, planteada como un derecho que contraviene o supera finalmente los derechos de los propios ciudadanos de los países receptores -véase Europa-; la entrega de garantías a sus ciudadanos para elegir su propia orientación sexual y materializarla en cirugías y documentos legales, sumado a autopercepciones descabelladas como las tendencias 'terians', todas y las que no he escrito y conoce el lector, han sido adjudicadas sin reparo a lo que ellos consideran 'izquierda'.
¿En qué parte de las teorías clásicas de izquierda se habló de ello ? ¿Así interpretan al internacionalismo proletario, como una entrega de derechos de manera irreflexiva y acrítica?
Es claro que el progresismo ha reivindicado al wokismo y varias tendencias de éstas, como forma de captar a esa franja social que no se veía recogida en las derechas neoliberales. Pero esto no implicó un respaldo a rajatabla de todas. Sin embargo, sí fue un error quizá inevitable ante el fracaso -o cansancio- de las revoluciones de izquierda, decapitadas con la propaganda del supuesto fin de la Guerra Fría y la tergiversación del 'fin de la Historia'.
Tergiversación y mistificación de los conceptos de izquierda
Como venía diciendo, no hay 'fin de la Historia' y también, aunque no es propósito de este escrito, tal cavilación efectuada por Fukuyama, no fue bien comprendida, pues básicamente él se refería no a un fin de la historia en general sino de países que llamó a-históricos, por fuera de las fuerzas históricas dialécticas y hegelianas de lucha amo - esclavo.
Esta idea que heredó el marxismo en una dialéctica de siervos - reyes; trabajadores - propietarios, también finalizaba la lucha de clases en esos países occidentales, pero continuaba en el 'tercer mundo' o lo que hoy se denomina 'sur global'.
Así, los 90's fueron la profundización del liberalismo bajo el sofisma del 'neoliberalismo: ni nuevo ni liberal, se suele decir. Esto sólo significó que ya no había un contra discurso serio al capitalismo y éste obró mediante guerras y privatizaciones, mientras profundizaba las redes criminales del narcotráfico y todos sus correlatos: tráficos de armas, personas, niños, órganos y contrabando.
Ante la frustración de las revoluciones izquierdistas vinculadas al socialismo o el comunismo, los movimientos sociales de la subregión se volcaron a sus propios mecanismos y cosmovisiones, como el Buen Vivir indoamericano.
Los movimientos obreros, nativo americanos y campesinos pusieron en el poder gobiernos progresistas que alzaron con timidez o tibieza las propuestas de la izquierda y contuvieron desde inicios del siglo XXI al neoliberalismo, aunque nunca se definieron bajo un programa o visión estructurada.
La falta de dientes anticapitalistas, hizo del progresismo más bien un administrador de las crisis y exigió, eso sí, un rescate del Estado de Bienestar o una contención de su deterioro. No puedo decir que estos sean errores, son consecuencias de lo que era posible hacer en el marco de los triunfos y derrotas de los grandes relatos del comunismo y el socialismo.
A partir de la segunda década de este siglo la ofensiva comunicacional de la derecha cada vez más radical y fascista se apalancó en 'influencers', de los que escribí en el artículo Influencers y Post-verdad: la producción-consumo del 'pensamiento libertario'. Allí señalo:
Algunos como Agustín Laje fueron formados en la National Defense University (Washington DC). Reducen al feminismo a un discurso retrógrada, único, que aglutina a todas las mujeres, atacan al progresismo como continuación de un socialismo 'fracasado' y 'asesino'. Deploran las subvenciones estatales. Tergiversan la memoria. Para citar sólo un ejemplo, pues son extensas las ligerezas de los "pensadores libertarios", dice la comunicadora guatemalteca, Gloria Álvarez, en un video sobre el marxismo: "¡Cosas interesantes ! Carlos Marx, trabajó muy poco en su vida y a la edad que yo tengo, 31 años, se retiró, para ser un mantenido de Federico Engels por el resto de sus días."
La fuerza de estos facinerosos nunca fue repelida y los medios empresariales de comunicación propagaron esta idea dentro de sociedades que NUNCA quieren ser pobres ni tener conciencia de clase; por lo cual tienden a desplazarse hacia la derecha una vez son reivindicadas en sus derechos. Nadie quiere identificarse con lo marginal y asumen el ingreso al consumo como la entrada al universo del 'acenso social'.
Se piensa y se incorpora en la sociedad la siguiente cavilación: si la izquierda fue derrotada, si el comunismo y el socialismo es de guerrilleros terroristas (en Colombia), si Cuba, China y la URSS fracasaron, si Corea del Norte es un lugar oscuro regido por la doctrina 'juche', todo eso es pasado, fue derrotado y el progresismo como heredero algo aberrado de tal pasado también está condenado al fracaso y, de hecho, hoy está cerrándose su segundo ciclo, débil y menos glorioso que el primero (1999-2014).
Un TIAR 2.0
Finalmente, todo esto es una vuelta al siglo XX con las variaciones y matices del progresismo que no constituye en su forma actual una amenaza al statu quo. El mentado Escudo de las Américas no es otra cosa que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca TIAR de los años 40's. A dicho tratado le fortaleció su sentido el Concejo de Defensa Centroamericano, CONDECA, creado en 1963 y estuvo ya preñado de un sentido anticomunista y contrainsurgente desde las alianzas centroamericanas de los años 50's con vínculos en el Comando Sur de EE.UU.
El TIAR lo volvieron a activar los gobiernos anti - bolivarianos el 11 de septiembre de 2019, mediante el Consejo Permanente de la OEA, considerando que la crisis venezolana generaba un "impacto desestabilizador" en la región. Crisis construida por las sanciones estadounidenses y el hostigamiento de la derecha regional. Particularmente Colombia, con el presidente Duque, cerró el comercio de frontera entre las dos naciones hermanas.
Ahora Venezuela ha sido cooptada o está en una etapa de limbo o transición y no es claro hacia dónde se decanten sus fuerzas populares, perplejas, pero alerta luego del inquietante evento del 3 de enero de 2026: la extracción del presidente constitucional Nicolás Maduro y su puesta a órdenes judiciales estadounidenses.
En este sentido, el TIAR, el CONDECA, tuvieron sentido en un entorno en verdad mediado por las ideas del mundo bipolar, capitalismo - comunismo. Ahora, en la región sólo se encuentra la llama centellante y atenta de la Cuba aún y ahora con más fuerza, revolucionaria.
Entonces, ¿cuál es la amenaza comunista ? No hay esa amenaza en el hemisferio suramericano. ¿Quién controla el tráfico de drogas en la región ? La DEA. Y esto es una verdad comprobada por el propio gobierno de Evo Morales quien, al estar al mando de Bolivia, expulsó a la DEA y redujo casi a cero los indicadores de narcotráfico.
Entonces, no es un Escudo, es una EXCUSA para que las Américas se articulen bajo una dirección más profunda con EE.UU. y expulsen a los indeseados países competidores: China y Rusia. Sobre esto abundan análisis que he tratado en otros artículos, como el de RAND Corporation sobre Competencia y conflicto entre potencias en América Latina y los documentos del Comando Sur llamados Joint Vision, Full Spectrum Dominance (Dominación de Espectro Completo) que señalan la forma de proceder de EE.UU. y el SouthCom.
Esto implicará también la centralización del gasto militar de todos los países en equipamiento estadounidense tal como se hacía entre los años 50's y 90's, con la excepción de Cuba desde 1962.
La guerra contra el narcotráfico y si lo amerita, revivir el fantasma del comunismo, será una guerra donde los EE.UU. serán juez y parte, en donde creará las contradicciones para controlar el caos y que el caos mismo mantenga en condición de vasallaje y atraso estructural a Latinoamérica.
Que la subregión no vaya a generar un competidor ante su decadencia en unas décadas; aunque el Brasil de Lula ha mostrado hasta ahora músculo y reciprocidad ante las sanciones. Un Estado brasileño con Flavio Bolsonaro, sería la cereza del pastel, previo a la masacre que planea EE.UU. sobre su único enemigo continental: la Cuba Revolucionaria.
Como se puede ver, este es el tamaño de la complejidad del retorno al vasallaje regional bajo formas pintorescas y administradas por personajes circenses y de manicomio. Al fin de cuentas, cuando al imperio no le acabe de ir bien en sus guerras perdidas en Ucrania e Irán, vendrá a detonar su frustración pateando los traseros de sus abyectas élites regionales y claro, a sus poblaciones.
En otras y no pocas ocasiones, ya lo ha hecho. EE.UU. invadió Granada, mediante la Operación Urgent Fury, en octubre de 1983, dos días luego de la derrota y humillación que sufrió en Beirut, Líbano. Atacó a una revolución de tipo socialista del marxista-leninista Maurice Bishop en una isla minúscula en el mismo Caribe que hoy bombardea lanchas.